Una escultura neolítica tallada hace casi 12.000 años fue descubierta en el verano de 2026 en Turquía, reescribiendo los conocimientos sobre el arte antiguo. La obra mide 70 centímetros de altura y muestra a una figura humana sentada sobre el lomo de un leopardo, con una cronología de alrededor de once mil años antes del presente.
El hallazgo se produjo en Karahan Tepe, en la provincia turca de Şanlıurfa, uno de los asentamientos más antiguos conocidos del planeta. La conjunción de ambos motivos en una sola pieza, trabajada probablemente en piedra caliza o material similar, supone un unicum en el repertorio iconográfico del Próximo Oriente antiguo. Los especialistas subrayan que esta composición obliga a revisar las clasificaciones establecidas para el arte neolítico.
Lo que hace especial esta pieza no es solo la destreza técnica, sino la complejidad simbólica. La figura combina poder humano y animal en una sola escultura, y eso plantea preguntas fundamentales: quién la encargó, qué papel tenía el leopardo en aquella sociedad y por qué se representó a una persona sobre él.
Karahantepe, descubierto en 1997, se excava de forma sistemática desde septiembre de 2019 y se considera, junto con Göbeklitepe, uno de los enclaves neolíticos más antiguos que se conocen. El sitio ya fue escenario de otro hallazgo destacado en 2023, cuando los arqueólogos encontraron una estatua humana de casi 2,5 metros de altura, considerada entonces la mayor conocida de ese periodo.



















































