Nexterity, fundada por Lindsey Elliott, ingeniera exExxonMobil, desarrolla un sistema remoto para automatizar el trabajo físicamente demandante y peligroso de tuberías en sectores como petróleo, gas y petroquímica.
El robot funciona con baterías, se desliza sobre la tubería una vez fijado y aprieta o afloja rápidamente cuatro pernos simultáneamente. La empresa desarrolló distintas configuraciones para adaptarse a diferentes diámetros estándar, pero todas caben en una maleta Pelican y pueden ser transportadas por un solo trabajador.
Trabajar con herramientas de torque manuales durante periodos prolongados frecuentemente causa lesiones y fatiga. Desde la perspectiva de seguridad, remover humanos del entorno inmediato de herramientas de corte de alto calor y ambientes tóxicos reduce drásticamente la tasa de lesiones laborales, permitiendo que los operarios pasen a roles de supervisión operando desde distancia segura.
La startup utiliza un modelo basado en renta de equipos, apuntando a resolver la escasez laboral en sectores críticos como energía, minería y tratamiento de agua. Nexterity fue seleccionada para participar en TechCrunch Disrupt 2026 en la categoría Startup Battlefield 200. Esta innovación refleja una tendencia global hacia la automatización inteligente que podría impactar operaciones industriales en Centroamérica.

















































