Centroamérica enfrenta una crisis humanitaria sin precedentes. La sequía provocada por el fenómeno de El Niño está poniendo en riesgo la vida de unos siete millones de personas en Guatemala, Honduras y El Salvador, según un informe de Oxfam.
Pérdidas totales de cosechas en Honduras. Más de 70.000 familias productoras de maíz reportaron pérdidas durante el ciclo de primera de 2026, con 78,6% perdiendo entre 75% y 100% de su producción. En Honduras, el gobierno colocó 234 de sus 298 municipios bajo alerta por sequía, con 75 zonas en alerta máxima, incluyendo la capital Tegucigalpa.
Acceso al agua colapsando. Más de 23.000 hogares informaron una reducción en su principal fuente de abastecimiento de agua. El 64.2% de los hogares que conservan reservas estiman que estas alcanzarán para tres semanas o menos. La situación es tan crítica que la Universidad Nacional Autónoma de Honduras estimó 1.8 millones de personas en situación de crisis, cifra que podría subir a 2.2 millones antes de fin de año si las lluvias no se recuperan.
Ventana crítica para actuar. El Niño alcanzaría su punto máximo entre septiembre y diciembre de 2026. Expertos advierten que sin una respuesta adecuada, la crisis podría extenderse al próximo ciclo agrícola y provocar un deterioro aún mayor de la seguridad alimentaria en la región. Oxfam hace un llamado a gobiernos, organismos internacionales y donantes para ampliar la asistencia alimentaria, fortalecer los mecanismos de apoyo económico a las familias afectadas, garantizar el acceso al agua e invertir en adaptación climática.
















































