Microsoft reconoció públicamente que Windows 11 no ha alcanzado el rendimiento que prometió cuando fue lanzado. La compañía tecnológica estadounidense ha estado bajo presión durante meses por las críticas de usuarios que reportan lentitud en el sistema operativo, y ahora ha decidido ser transparente sobre las razones detrás de estos problemas técnicos.
La empresa explica que el proceso de optimización es más complejo de lo anticipated. Windows 11 incluye múltiples capas de seguridad, compatibilidad con hardware antiguo y nuevas funciones de inteligencia artificial integradas, lo que ha generado conflictos entre componentes. Microsoft indica que estas mejoras no pueden implementarse de la noche a la mañana sin riesgo de afectar la estabilidad general del sistema.
El gigante tecnológico ha anunciado un plan detallado de actualizaciones progresivas para abordar los fallos más comunes en los próximos meses. Esto incluye optimización de uso de memoria, mejora en la velocidad de arranque y reducción del consumo de recursos en aplicaciones básicas. Sin embargo, Microsoft advierte que algunos cambios requerirán actualización de controladores de dispositivos por parte de fabricantes de hardware.
Para los usuarios en Honduras y Centroamérica que utilizan Windows 11, es recomendable mantener el sistema actualizado y esperar las nuevas versiones que llegarán progresivamente. Mientras tanto, desactivar aplicaciones innecesarias al inicio y limpiar archivos temporales puede mejorar el desempeño mientras se implementan las correcciones oficiales de Microsoft.














































