La tensión entre Israel y Hezbolá alcanzó nuevos picos en las últimas horas. El Ejército de Israel anunció un ataque aéreo contra un edificio ubicado en la localidad de Deir Azharani, en el sur de Líbano, vinculado al grupo chií libanés Hezbolá. Los bombardeos se alinean con una serie de operaciones militares que se intensifican desde hace semanas en la región fronteriza.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) desataron una serie de bombardeos contra el sur del territorio libanés después de acusar al partido-milicia chií Hezbolá de haber violado los acuerdos de cese al fuego mediados por Estados Unidos mediante el uso de drones cargados con explosivos. Este domingo, el Ejército de Israel informó que inició ataques en el sur de Líbano después de denunciar que Hezbolá lanzó dos drones contra sus soldados, al tiempo que ordenó a los residentes de la localidad de Arab Salim abandonar la zona.
El conflicto actual tiene raíces más profundas. Tras el estallido de la Guerra de Gaza en octubre de 2023, Israel y la milicia libanesa chií Hezbolá han estado enfrentados en un conflicto, como parte de un período más prolongado de hostilidades desde la fundación de este último en 1982. Hezbolá lanzó ataques contra Israel durante un año después del 7 de octubre, lo que afirmó, era en solidaridad con los palestinos tras los ataques palestinos y el inicio del bombardeo israelí en la Franja de Gaza. En respuesta, Israel invadió el sur del Líbano en octubre de 2024, retirándose tras un alto el fuego mediado por Estados Unidos a finales de noviembre.
Líbano e Israel alcanzaron el 26 de junio un principio de acuerdo con la mediación de Estados Unidos que sentaba las bases para un alto el fuego, pero los últimos incidentes demuestran que la tregua es frágil. La región se mantiene en tensión máxima, mientras la comunidad internacional observa con preocupación cómo ambas partes acusan mutuamente de violaciones a los acuerdos.



















































