Las autoridades de protección civil de Guatemala declararon a partir de este viernes, 11 de septiembre, alerta anaranjada nacional debido a la variabilidad climática que se registra en el país.
Se reportan daños en 138 municipios, por lo que se continúa fortaleciendo la articulación entre autoridades municipales, departamentales y nacionales. La medida busca activar los protocolos de respuesta interinstitucional para monitorear y atender a la población afectada por esta emergencia de evolución lenta.
La sequía prolongada, altas temperaturas, pérdida de cultivos y la amenaza de agravamiento de la inseguridad alimentaria en la población son las principales preocupaciones que motivaron el incremento en el nivel de alerta. Durante la reunión de autoridades se informó que 236 mil 447 familias han sido afectadas.
Los ministerios de Agricultura, Ganadería y Alimentación y de Desarrollo Social, así como la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional, trabajan en conjunto para ejecutar acciones de respuesta. Las autoridades realizan un llamado a la población a hacer uso responsable del agua, proteger las fuentes de abastecimiento y prevenir incendios.
Centroamérica enfrenta desde hace meses el impacto de una prolongada sequía vinculada al fenómeno climático El Niño. La región continúa en fase de monitoreo conjunto para prevenir efectos en cascada sobre seguridad alimentaria, disponibilidad de agua y estabilidad económica de comunidades agrícolas en toda la zona.

















































